Pedagogía

formación musical y artística

Este programa se plantea como un proceso de sensibilización y desarrollo artístico a través de la improvisación. Se acoge a las personas que acuden en un entorno de empatía y cooperación en el que se hace posible disfrutar. Un requisito que consideramos imprescindible en cualquier aprendizaje.

A través del trabajo en grupo y el trabajo individual, se crean y aprenden pautas de comunicación y se desarrolla una epistemología que favorece la autopoiesis creativa de cada participante en el ámbito de la práctica musical y, por extensión, en otras áreas de su experiencia.

Para más información visita:
https://symbionts.es/programas/temenos/

O contacta conmigo en el formulario al final de la página.

Programa de sensibilización sonora para niños

Concebido a través de la improvisación con cuerpos sonoros que encontramos en nuestra vida cotidiana reciclados en instrumentos. Creamos e innovamos fomentando un espíritu de iniciativa, que sean los alumnos los que manipulen y los que crean el sonido, el ruido o incluso el silencio. Se trata de una manera de trabajar que relacionamos en gran medida con el juego, porque en la etapa infantil la mejor manera de fomentar la participación es a través del juego.

Para más información visita:
https://symbionts.es/programas/ss/

O contacta conmigo en el formulario al final de la página.

¿Por qué hacer música?

Escuchar música, tocarla y crearla involucra prácticamente el uso de todas las regiones del cerebro. La escucha musical se relaciona primero con las estructuras subcorticales del cerebro, como los núcleos cocleares, el tronco cerebral y el cerebelo. Desde ahí, actúa sobre la corteza auditiva, en ambos lados del cerebro. Cuando se escucha música, se activan los centros de memoria cerebrales, como el hipocampo y los centros del lenguaje en los lóbulos frontal y temporal.

Al tocar se involucra también al cerebelo, y el lóbulo frontal, el córtex sensorial y el córtex motor se activarán también. Esto sucede porque al tocar se requiere una coordinación y control motor, el tacto somatosensorial y la información auditiva que muchos músicos reconocen tener, les hace desarrollar una gran habilidad para utilizar ambas manos, en comparación con el resto de personas. El gran número de redes que conectan las dos áreas motoras entre ambos hemisferios forman fibras gruesas al interconectarlas, haciendo que sean de mayor tamaño en músicos que en no músicos.

Ya que el cerebro tiene la capacidad de cambiar (neuroplasticidad), la música también afecta a las capacidades de aprendizaje, incrementando el tamaño del córtex auditivo y motor.

(Pincha en el botón “CC” si no parecen los subtítulos)

La Improvisación

En nuestra cultura, la enseñanza musical ha heredado de la música clásica y su sistema de organización jerárquica (intérpretes subordinados a un director) una metodología vertical, en la que el alumno recibe instrucciones de un profesor que le va a orientar, a lo largo de una serie de años, sobre cuáles son las tareas que ha de desarrollar en su formación. El alumno no necesita plantearse ninguna iniciativa propia, ya que este enfoque pedagógico prioriza las habilidades relacionadas con la inteligencia psicomotriz, consistentes en reforzar, mediante la repetición, ciertos ejercicios y comportamientos que se consideran técnicamente imprescindibles para un cierto tipo de realización artística.

Lo que no se tiene en cuenta es que los alumnos que asisten hoy a formarse musicalmente, construirán probablemente una música cuyas necesidades técnicas se basan en el desarrollo de su propio estilo de autoexpresión, están fuera del alcance de nuestra visión actual y serán su respuesta artística a un futuro que tampoco conocemos.

En otras culturas, además, la música es una experiencia vital, ligada al disfrute, de transmisión horizontal, que tiene lugar en comunidad, como una forma de diversión. Allí el virtuosismo no es un fin y, de alcanzarse, se produce de una forma mucho más orgánica, más allá de la corrección, del error y de la repetición compulsiva. Cada nuevo virtuoso, como ocurre en el jazz, es el creador de su propio estilo de virtuosismo.

El Dr. Charles Limb, de la Johns Hopkins University de EEUU, se formuló los mismos cuestionamientos y para resolverlo, se tomó el trabajo de desarrollar un intenso estudio durante toda una década, observando la actividad cerebral de músicos de distintos estilos al improvisar.

Junto al científico e investigador Allen Braun, del NIH, Limb sometió a pruebas de resonancia magnética a numerosos músicos durante la improvisación. Con las imágenes resultantes los científicos observaron que durante la improvisación, la actividad cerebral presentaba peculiares cambios, especialmente en las regiones superiores del cerebro y en los centros de inhibición del mismo. Éstos últimos muestran una reducción significativa en sus actividades.

Estos estudios permitieron descubrir que la región de la corteza prefrontal dorsolateral del cerebro, una gran región de la parte frontal del mismo, mostró desacelerar sus actividades durante la improvisación. Esta parte del cerebro está fuertemente relacionada con las acciones planificadas y las de autocensura. Al bajar la actividad en esta parte del cerebro, la inhibición a la que nos encontramos permanentemente sometidos durante el aprendizaje convencional, responsable del miedo a equivocarse y su consiguiente paralización se disipa o se amortigua significativamente.

Por otra parte, los investigadores también registraron una mayor actividad en la corteza prefrontal medial del cerebro, que se encuentra en el centro del lóbulo frontal. Curiosamente, esta zona del cerebro siempre se ha relacionado con las actividades que se refieren a la personalidad, la subjetividad y la consciencia del ser como individuo. Esta parte del cerebro se activa generalmente cuando estamos transmitiendo nuestra individualidad, como por ejemplo cuando estamos contando una historia muy personal o una anécdota acerca de nosotros mismos. Es la parte del cerebro que trabaja cuando se trata de la autoexpresión.

 

Contáctame para más información

Su nombre (requerido)

Su e-mail (requerido)

Asunto

Su mensaje



Scan the QR Code